lunes, 23 de septiembre de 2013

Oración para la Tranquilidad I


Estoy hecho a la imagen de Dios. Por eso, la paz que es la naturaleza de Dios debe hallarse también en el corazón y dentro de mí mismo.


Nada se ha propuesto nunca estorbar esta paz. Cualquier cosa que se halle en el fondo de mi angustia no tiene lugar en el plan infinito.

Me acojo a los brazos del Eterno como un niño cansado a los brazos de su madre. La paz me rodea y la serenidad del Eterno me envuelve.

Alma, permanece tranquila y sabe que yo soy Dios. Padre, llego silencioso a tu presencia. Ahora siento la quietud del Infinito. Aunque la tormenta ruja fuera, siento interiormente tu paz. Estoy tranquilo, descansado, pasivo en tu sosegada paz.

Tomada del libro Poder Oculto para Problemas Humanos de Frederick Bailes.

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